Tote cum laude
El delantero madrileño dio la victoria al conjunto pucelano con un soberbio tanto en el último minuto del encuentro

Jorge López Marco, Tote, salió del Real Madrid en verano para demostrar su calidad. Aceptó la cesión al Valladolid, apremiado por cubrir horas de vuelo en Primera División. Por lo visto ayer, su retorno al Bernabéu parece cantado. Su actuación ante el Málaga fue el mejor recordatorio para Valdano. El delantero madrileño, una mezcla entre Luis Enrique y Óscar Sevilla, provocó el penalti que engendró el 0-1 y consiguió el 1-2 en una soberbia jugada personal en la que dejó sentados a tres jugadores del Málaga y a Contreras. Para enmarcar.
Tote aparte, el Málaga no mereció perder. Tuvo más ocasiones que el Valladolid pero le faltó la efectividad de Darío Silva y Dely. De hecho, entró al campo sin la euforia que se le podía presumir tras su buen arranque liguero. Salió a comerse al Valladolid y aunque Darío no pudo marcar antes de los siete segundos, Dely sí tuvo la ocasión de hacerlo en el primer minuto. Pero falló. Igual que diez minutos después, cuando su remate de cabeza impactó en el poste. La pólvora del Málaga en la primera parte se acabó en el ecuador del periodo. Darío pisó área y su tiro con la derecha se marchó fuera por poco.
La triple oportunidad blanquiazul espabiló al Valladolid. Lozano y Fernando sacaron del letargo a los pucelanos y el Turu Flores estuvo a punto de dejar su sello. Bravo se resbaló y el balón le quedó muertecito al argentino, que en vez de buscar la colocación optó por tirar a romper. Se encontró con Contreras.
Si el Valladolid no pasa apuros este año es porque arriba posee pegada. Ayer falló el Turu pero no Tote. "Me han hablado muy bien de él", comentaba Peiró el sábado sobre el delantero. Y Tote le dio la razón. Pasada la media hora retuvo el balón dentro del área, hizo un quiebro y fue más listo que Litos, que llegó tarde y derribó al atacante. Penalti y gol del malagueño Fernando, pero en la portería de Contreras. Los locales acusaron el 0-1. Bajaron los brazos y no dieron motivos de preocupación a Moré antes del descanso. Luego sí.
A por todas. Luego, Peiró volvió a desmarcarse del modelo de entrenador amarrete y reservón y metió toda la artillería. Quitó a Iznata, Romero y Bravo, y sacó a Musampa, Leko y Canabal. El Málaga captó el mensaje de su entrenador. Se fue arriba, dispuesto a morir matando. Y estuvo muy cerca del fin a los 57 minutos, cuando Fernando Sales se plantó solo ante Contreras. El disparo fue una carambola que acabó dando en Zárate sobre la línea de gol. El Málaga salvaba el primer match-ball.
Con todo perdido, los locales iniciaron un asedio que se prolongó hasta el final. A diferencia de Peiró, Moré sólo miró a su banquillo cuando el Turu ya estaba desfondado. La ausencia de cambios y el empuje malaguista metieron descaradamente atrás al Valladolid, que llegó a defenderse con nueve.
La insistencia blanquiazul acabó dando frutos. Sandro envió un centro sobre el área, Dely asistió de cabeza a Canabal y el gallego fusiló. Como el día del Betis y del Madrid, el Málaga levantaba un marcador adverso. Pero el fuelle no le dio para más. Tote avisó con una gran acción en la que regateó todo lo que le vino de frente. Su disparo final lo atajó Contreras.
En el último minuto, la conclusión de la jugada fue distinta. Ni el cansancio acumulado, ni la oposición de Gerardo, que no quiso jugarse la roja, ni la última resistencia de Litos, Sanz y Contreras detuvieron al protagonista de la noche. Marcó Tote y el Valladolid se llevó los tres puntos.
El detalle. Fernando marcó en 'su' casa
Noticias relacionadas
Fernando marcó el primer gol del Valladolid en La Rosaleda. El centrocampista, que perteneció a la disciplina del Málaga hasta la categoría juvenil, cuando fichó por el Madrid, convirtió el penalti de Litos a Tote. Y lo celebró con un gesto que no gustó a la afición local.
Un gol al más puro estilo Ronaldo
Tote marcó ayer el gol de la jornada y quizá uno de los mejores de la temporada. Fue bastante parecido al que marcó Ronaldo al Compostela, en Santiago, hace cuatro temporadas, aunque con menos recorrido. Gerardo fue el primero que intentó sujetarlo, pero el delantero del Valladolid se fue por potencia y por calidad. Gerardo no quiso jugarse la roja. Luego tumbó en el suelo a Litos y a Contreras y Fernando Sanz, que estaba bajo palos, tampoco pudo detener el disparo final. Un golazo, que además le dio la victoria al Valladolid.



